jueves, 19 de junio de 2014

Y aunque por mas que te esfuerzas, sufras y no lo consigas, eso no importa para seguir avanzando y mejorar como persona.


2 comentarios:

Dinorah Scordamaglia dijo...

Hola Carlota!
Me encantó tu publicación de los pies de la bailarina.
Es el ejemplo gráfico mejor que he visto, para mostrar que muchas veces no vemos los sacrificios de los demás para lograr sus objetivos o simplemente para entregarse sin pedir nada a cambio... muchos cariños

Carlota De Valencia dijo...

Todo lo que enseñamos está claro que no es la realidad.

Detrás de tanta belleza como es ver danzar a una bailarina, hay horas y horas de duro trabajo y en muchas ocasiones no son recompensados.

Pero eso es la vida. Sacrificarse por lo que uno cree aunque en el camino te dejes el alma.

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