martes, 29 de diciembre de 2015

Ideales rotos

Siempre pensé que los ideales eran para tener una guía, un modelo de vida, una forma que elegías para ti y los tuyos y a continuación andabas hacia ellos.
Hay ideales y modelos a seguir en todos los conceptos de la vida que puedas imaginar.

Soy demasiado confiada, no me di cuenta que esto tiene trampa. Sí, tiene trampa. He vivido lo suficiente para darme cuenta que los ideales giran alrededor de ti, pero no son buenos guías.
Y ¿sabéis por qué? porque nos vamos transformando en cada década que vamos superando y los supuestos ideales también cambian su forma y se vuelven difusos.

Vivimos en un vehículo físico al que le llamamos cuerpo humano. Resulta que este vehículo aparte de ser bastante complejo y perfecto en su funcionamiento, tiene un problema y es el siguiente, es bastante vulnerable y tiene fecha de caducidad.

Esto último, parece preocupar a mucha gente. A mí no. Doy fe de ello. En mi tiempo de instructora deportiva me lo demostraban en el 99%, las carencias emocionales se suplían con la necesidad de estar bien de cuerpo aparente, aunque cuando acabara la clase rápidamente se encendían un cigarrillo. Yo soy de las que pienso y mantengo que "cuerpo sano mente sana", pero la gente confunde el mensaje. El mensaje nos explica que debemos cuidar nuestro vehículo para tener calidad de vida y la mente es la que a su vez, debe enriquecerse, lograr la paz y sonreír en este sueño, la vida.

Tengo a veces la impresión con las personas de mi alrededor que no nos terminan de conocer de verdad. Suele pasar cuando vienen esos comentarios que te demuestran muchas veces que se equivocan porque te lanzan juicios a tu manera de pensar o hacer. 

Pero yo voy más lejos ¿nos conocemos nosotros mismos?
No lo creo. Creo que montamos una historia alrededor nuestro. Nos convencemos de que somos de una u otra forma de ser y sin más, nos dirigimos hacia ese objetivo. Importante por supuesto, a veces, hasta la vida te va en ello. Que lástima ¡Cuanto sufrimiento!

Continuo por una sencilla razón, necesito escribir sobre ello, puesto que mi vida ha estado condicionada a un ideal y ese ideal se a roto en mis manos, como cuando un vaso de cristal se resbala de ellas y recibe un duro impacto contra el suelo ¡Zas! Cristales por todas partes.


Acabo de asesinar mi matrimonio de 36 años juntos, 7 como pareja y el resto oficialmente casados. Es decir, mi adolescencia se encarriló con el ideal de la familia feliz y nietos y etc... por lo menos esa era la idea, el ideal, la creencia, el programa.
Pero ha pasado lo que tenía que pasar. Todo escrito parece ser. El plan del Universo para mí.

Aunque mi corazón está añicos y mi mente divaga entre tantas inseguridades, voy a poner toda mi entereza y sacar valentía para salir de esta laguna. Llena de frustraciones y con el alma herida grito ¡¡¡lo conseguiré!!! 

De pequeña un profesor ante el resultado de un examen me definió como idealista. Se sorprendió un poco porque era demasiado complejo. Esto me indica que no soy culpable de nada. Que los ideales son marcas en la piel que nos dirigen por senderos dándonos una identidad no cierta.


¿Somos complejos? Sigo creyendo en el ser humano, pero somos muy problemáticos. El espíritu individual es muy difícil de trabajar y más en una sociedad donde todo va en función de las posesiones, intereses, juicios, carencias...

El progreso nos lleva a la destrucción. Todo es una mentira.
Estoy triste, esa mentira me ha confundido.

No hay príncipes ni princesas, la vida no debiéramos tomarla como una obligación de vivir en ella por algo. La vida es algo más, es prepararte para lo que después viene.

Sé que tenía que pasarme. Soy de las que pienso que pertenezco a un plan, y para ese plan soy importante, y todo lo que vaya sucediendo es porque está escrito. Ese es mi sentido de la vida, ahora.

Debiéramos cuidar nuestra mente, nuestra alma y preguntarnos antes que es lo que somos, para poder acercarnos a lo espiritual del Universo. El Universo nos une. Somos participe de algo importante. No tiene sentido, si no es así. Como es posible que exista. Tantas estrellas, tantas galaxias, agujeros negros, fenómenos de composiciones químicas inmensamente infinitas para nuestros humildes ojos. Es celestial, es algo mágico, es la energía de la cual pertenecemos.


Estoy contenta, porque ahora podré dedicarme a pensar en todo ello. Me sentiré entonces princesa y sobre todo libre. Como ser humano he hecho todo lo que he sabido hacer. Formé la familia, por ello me siento bendecida. Todo a terminado como tal y ha sido todo un aprendizaje. Pero hay que seguir.

Ahora a parte de sobrevivir, indagaré más en cuidar el alma. En la fuerza que nos une y sobre todo que hay dentro de nuestro ser.
Deseo ponerme al servicio del aprendizaje espiritual y llevar el mensaje, de que lo que importa en la vida, es el sentido, la mente, nuestro ser y cuidarnos como tesoros del Cosmos porque somos energía. Luz.

Un abrazo y sigamos creciendo.










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