sábado, 28 de mayo de 2016

Sin dejar el camino...

Hola a todos.

He aquí un resumen de mis últimos dos años de vida. Estoy intentando salir de un depresión de estas que te atiborrarían a pastillas porque ya peligra tu vida. Una vida ingobernable, una vida emocionalmente enferma de muerte. 

Nunca pensé que existía este estado de ánimo. Mi alegría por vivir siempre estaba presente y tenía siempre armas para combatir a la tristeza. Con poco, siempre había bastante. Por supuesto, cantidad de defectos y también virtudes. Una persona del montón que habita aquí, la llamada nuestra sociedad española. Una España llena de creencias y obligaciones.

Mi cuerpo empezó a padecer todo tipo de dolencias. Las manías empezaron a surgir y los bloqueos de comportamiento, eran cada vez más asiduos e intensos. Varias veces decidí por lo que a mí no me corresponde y gracias a escuchar al corazón, estoy saliendo adelante. Ha sido duro, muy duro. Decidí dar un golpe de timón sin pensar en nada, sin pensar en la zona de confort, sin pensar en la edad (53 años) , sin pensar en los hijos, ni en el esposo que durante una larga vida de 36 años estuvo a mi lado.

Y aquí estoy con mi amiga la depresión. Decidí no tomar nada de química y mi psiquiatra confió en mí. Le enseñé este blog y algo vio que decidió confiar y no darme fármacos. Rápidamente me embarqué en un barco nuevo. Libros, audios, experiencias nuevas era el avituallamiento, todo por la cura. En estos momentos, desde hace 5 meses, zarpo sin rumbo en solitario. La mar me da momentos de paz y serenidad. No sabía lo que eran estas formas de estar. Todo se lo debo al hecho de quedarme quieta mentalmente, ya que estaba en el fondo de una espiral sin salida y debía elegir salir o quedarme en el infierno emocional, para seguir con pensamientos de destrucción. 

Han pasado muchas cosas. Pensaba que me había vuelto más loca, pero no es así. Estoy encontrándome. Empiezo a vivir para mí. Estoy sabiendo como soy de verdad. No tengo miedo a la soledad. Empiezo a ser mi amiga y ya no me culpo. Todas las personas que me han rodeado desde que nací, han sido mis mejores maestros para descubrir quien estaba dentro de mí. Me extraño pero empiezo a gustarme. 

Ahora estoy dichosa. No me importaría irme, estoy aprendiendo a sentirme y es lo más maravilloso que hay. Descubrirte.

No sé que va a pasar, pero ya no me importa. Voy por el buen camino. Son matemáticas, probabilidad. Si me he pasado toda la vida prestando sólo atención al futuro y no he salido bien parada, desde ahora solo voy a vivir el presente. Sonreír a la vida y que pase lo que tenga que pasar. Haré bien y no miraré a quien. No haré ni un sólo juicio y seré coherente con mi corazón. Ahora es el, el que manda. 

Tengo necesidad de compartir. Me hace sentir humana en este laberinto de vidas que navegamos de alguna manera sin saber a ciencia cierta a donde vamos.

Desde que me levanto hasta que me acuesto trabajo con mi mente y en estos momentos, justo en este momento, siento serenidad y paz.
Es fantástico.
Mi lema es "amar como me amo a mi mismo"
Un abrazo.

Fotografía de Saul Landell. Un gran artista que sabe captar escenas llenas de cuestiones humanas sin resolver o sí, depende de ti. 


2 comentarios:

Yamilka dijo...

Realizas y piensas cosas hermosas y ve adelante con ese corazon tuyo mujer la depresion es un estado de el cual puedes tomar lo positivo de ello porque lo digo pues hasta de una enfermedad se saca una experiencia y la que merece plasmarse en algo que tu biem sabes hacer tu arte aveces no es necesario estar alegre o feliz para crear ese es el pto .pues te realizas creando siempre creando .

Carlota De Valencia dijo...

Así es. Todo está ante nosotros para aprender. Es maravilloso que cada vez seamos más los que pensemos que podemos cambiar nuestro interior con Amor. Gracias Yamika.

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